domingo, 2 de octubre de 2016

DE LA RUPTURA DEL PSOE AL RENACIMIENTO DEL ESPÍRITU SOCIALISTA

    En estos días de final de mes, en un país con gobierno provisional (entre unas y otras se va a convertir en el ejecutivo más longevo de la historia de la democracia), mientras unos intentan hacer números para pagar recibos y sobrevivir con sueldos de miseria., otros patean la calle en busca de un trabajo porque, incluso “haciendo caso” a la ¿salvadora? opción de emprender no superan los 500 euros de ingresos mensuales, algunos se pasean por los juzgados dispuestos a “devolver” unos pocos milloncejos de euros robados a toda una sociedad, y otros están pendientes de la boda de Rociito y otros importantes asuntos banales, llega el PSOE para llamar nuestra atención. 

Los hay que hace tiempo dejaron abandonar los asuntos de la política para centrarse en los problemas de la cotidianeidad y esperar que el “laissez faire” arregle las colas en el hospital, los barracones de los niños o crezcan las posibilidades de aspirar a un trabajo digno.

También se da el caso de los que, poseídos por el ansia de devorar información, se enrabietan de impotencia y confeccionan la idea de dejar de ejercer el derecho al voto que, visto lo visto, solo supone otorgar puestos de trabajo (excelentemente remunerados) a mindundis que en otras épocas no habrían dispuesto de miras más allá que ser el delegado de su comunidad de vecinos.


Y los ahí que, con la misma impotencia de considerarse personaje pasivo, la idéntica necesidad de recurrir a préstamos para llegar a final de mes y la misma permanente búsqueda de la puerta laboral que les permita la supervivencia, mientras se saturan con estudios y barruntan proyectos, andan escandalizados por el momento político que nos ha tocado vivir.

Tan escandalizados como apasionados, conscientes de ser coetáneos de, tal vez, el momento político más apasionante del s.XXI. No en vano, muchas de las cuestiones, (de esas que parecen banales), están diseñando las bases del futuro político que monopolizará el devenir de la sociedad que heredarán nuestros hijos.

jueves, 8 de septiembre de 2016

LA VUELTA AL COLE

     Llegó el día. El trasiego de las primeras horas de la mañana presagiaba que, ahora sí, por mucho que los termómetros sigan superando los 30º, vuelve la “normalidad” al barrio.

María Amparo ha abierto la paquetería antes de las 9, casi al mismo tiempo que Flor y Ramón levantaban la persiana de la papelería donde relucen con ese aroma todavía a recién impreso los libros que pronto dejarán vacíos todos los estantes.

 El quiosco está desde primera hora en funcionamiento, pero hoy a Don Pepe le acompaña en el mostrador Doña Paquita. Las cajas de cromos de todas las nuevas colecciones y los botes repletos de gominolas, algodones de azúcar y chucherías de todos los colores se han situado en primera línea del mostrador.

Entre el olor a plástico de las mochilas, el aroma de ropa nueva y ese perfume entre lavanda y fresco que desprende la colonia infantil más extendida en éste y otros muchos barrios, el pueblo recupera su esencia de vida.

Los sollozos de los más pequeños aferrados al cuello de las madres y la mano fuerte de los abuelos, se resisten a entrar en ese sitio desconocido desde donde se adivina el sonido de una ligera música infantil. Sus lamentos se fusionan con los chillidos de los niños en edad infantil que saludan con emoción a sus amigos mucho más morenos de piel y con el look estival todavía puesto.

Alguna temerosa niña, apretando con fuerza sobre su pecho una carpeta todavía inmaculada, camina apocada entre tanta algarabía en busca de su nueva aula del que va a ser su nuevo hogar escolar.

La todavía imberbe chiquillería, que estrena ese curso en el que no es de uso obligatorio el uniforme, se saluda con un choque de palmas o con esos grititos histéricos que, todas las niñas, parece que tenemos obligado realizar en época adolescente como saludo.

lunes, 5 de septiembre de 2016

NO ME GUSTA SEPTIEMBRE

   Y parece que es el fin. Los niños a la escuela, los que tienen suerte a trabajar, la playa vacía. El calor sigue aquí y todo es igual, sin que nada sea lo mismo.

Nunca me gustó septiembre. Ese mes donde parecía que todo iba a arrancar, pero sin embargo, casi nunca lo hacía del todo. Es el mes ralentí. Se iniciaba la escuela, pero los horarios eran de media jornada, el fútbol arrancaba, pero seguían llegando jugadores, la programación radiotelevisiva venía nueva, pero no del todo.

No, antes no me gustaba septiembre, hacía calor pero no podías ir con tirantes, hacía calor pero no ibas a la playa, venía el frío otoñal pero la manga larga daba risa. Era el mes del disfraz. No, nunca me gustó septiembre.

Ahora me gusta mucho menos. Porque el inexorable paso del tiempo hace que sea mayor la percepción del vacío y más estruendoso el silencio, el alma se rasga, los fantasmas crecen, las ausencias se hacen más dolorosas...

Ahora no me gusta septiembre porque las rutinas no existen, los silencios son más punzantes y las ausencias son mucho más intensas.

lunes, 15 de agosto de 2016

LA LECCIÓN DE NADAL EN RÍO

Rafa Nadal deja los JJOO de Rio de Janeiro con una medalla de oro más en su excelente palmarés deportivo. No obstante, el verdadero éxito del tenista mallorquín ha vuelto a ser, una vez más, su excelente competitividad y ese mensaje subliminal verbalizado hace años por el talentoso deportista porque “el éxito no es la victoria sino todo lo que has peleado por ganar”.

Rafa nos ha demostrado que, en efecto, a veces, ganar no es lo importante.

Las lesiones han mermado últimamente el nivel competitivo de un deportista excepcional que, sin embargo, cada vez es más sobresaliente y singular como modelo ejemplarizante, no solo para deportistas sino para generaciones enteras demasiado acostumbradas a rendirse frustradamente o a convertir el “laissez faire” en modus de vida.

No vamos a analizar aquí la capacidad psicológica o el manejo del “flow” interiorizado del que dispone Rafa Nadal. Expertos como el prestigioso psicólogo del deporte, José Carrascosa, ya han analizado estos valores de forma mucho más exhaustiva en artículos como el publicado en http://sabercompetir.com/ bajo el título de “Los Valores de Rafa Nadal”.

Sin embargo, sin disponer de la capacidad intelectual para analizar al personaje, como simple admiradora del manejo del estado mental de su figura, me atrevo a plasmar sobre una hoja en blanco lo que es una simple reflexión.

domingo, 7 de agosto de 2016

¡VIVAN LOS JUEGOS OLÍMPICOS!

Los veranos con Juegos Olímpicos son otro verano. Los madrugones o las trasnochadas se convierten en habitual, el horario está marcado por un calendario repleto de partidos, carreras, desafíos.  Deportes y disciplinas deportivas, que transcurren casi inexistentes durante cuatro años, (hockey, waterpolo, taekwondo, natación, gimnasia rítmica), se convierten en tema de conversación en la piscina, la orilla de la playa o la terraza de aquel chiringuito.

Ahora, con esas modernidades de los autobuses y metros con televisión emitiendo información, hasta esta medalla o aquella lesión se convierten en tema de conversación entre colegas de asiento que, habitualmente, ni se percataría uno de la existencia del otro.

Ahí la anécdota vivida este domingo de agosto. Sin pretenderlo, me vi obligada a entablar paz en una fervorosa conversación entre dos compañeros de autobús cercanos a la tercera edad en agria discusión por si la medalla de esa chica de ojos azulesera de bronce o de plata. Ninguno de los dos sabía a ciencia cierta el nombre de la campeona y, por supuesto, dudaban hasta de los orígenes de la campeona catalana.

jueves, 24 de marzo de 2016

EN UN MOMENTO DADO. ADIÓS A JOHAN CRUYFF

     Hay adioses que te pellizcan de repente. Porque hay personajes que son mitificados incluso en vida. Personas que no conoces. Ídolos que crecen mientras tú también vas adquiriendo edad y experiencia. No, no son seres que se muevan en tus entornos, pero sí, son personajes, ídolos, personas, que sientes próximas por su aureola mediática, su personalidad, su trayectoria profesional. Porque forman parte de esos ratos que forman parte de tu libro de sensaciones por haberte acompañado  “en un momento dado”.

El fallecimiento hoy de Johan Cruyff, un Jueves Santo, personalmente ha alterado todas esas sensaciones que, en ocasiones, encojen nuestro interior y nos dejan sorprendentemente consternados durante horas, días…a veces, sin saber por qué, solo porque…qué caray! A veces la vida es demasiado…. ¿real?.

     Y en mi vida Cruyff ha formado, de forma muy diversa, parte indirecta de muchos “ratos” inefables de mis años, mi entorno,  mi vida. De pequeña recuerdo los cánticos de ese canario amarillo llamado Cruyff. Durante años fue el “rey de la casa”. Llegaría luego Krauss pero ninguno de sus sucesores en mi hogar consiguió trinar como él. Ninguno fue capaz de invadir el salón con los gorjeos que Cruyff nos ofreció durante varios años y que irremediablemente eran imposibles evitar cuando se colaban por la persiana los primeros rayos de sol.


     Luego la vida quiso que, ese Cruyff futbolista que vestía de azulgrana en ese cuadro que, años y años, estuvo colgado en el comedor de casa de aquel Barcelona campeón de liga del 74, se convirtiera en una persona próxima y vistiera la camiseta del equipo de la familia, nuestro Levante UD.  El Levante UD de la “senda de los elefantes”, el del “Nou Estadi” a penas habitado, el del trenet en San Lorenzo, ese Levante que, solo iniciada la década de los 80, vivía entre tinieblas.

      No voy a juzgar yo el valor de la presencia de Cruyff en el Levante UD, solo, el tiempo y la vida me ha ofrecido la posibilidad de convivir con gente que sí coincidió en el vestuario y en el club con el mítico Johan para desmontar alguna leyenda y engrandecer otras anécdotas.  Puede que algún día sepamos la verdad de un fichaje que se envuelve de intrigas, fábulas y alguna leyenda en la que solo parecía importante Don Dinero. Mientras tanto, me quedo con la frase de otro mítico jugador granota que sí convivió con el futbolista holandés, Don Antonio Calpe: “es uno de los mejores tipos que yo he conocido en el fútbol”.

miércoles, 6 de enero de 2016

EVITAR CARNAZA A LOS HAMBRIENTOS

      A veces se nos va…, simplemente se nos va….

     La represión a que se nos ha sometido ideológicamente desde las altas instituciones durante un largo periodo de tiempo en varios de los rincones de nuestra geografía nacional, hace que la llegada de nuevos pensamientos, nuevos modos y nuevas directrices políticas hayan supuesto, en algunos casos, una liberación que, en ocasiones, sí se nos pueden ir de las manos.

     En ocasiones, son solo pequeños detalles que se encargan de vociferar como grandes gestos una oposición política, económica e incluso social,  sabedora del granero electoral que todavía ofrece un rancio, pero rentable, populismo.

    Si muchos de los ciudadanos somos conscientes que, en ocasiones, es imprescindible ceder la otra mejilla y “parecer tontos”, es incomprensible que gente infinitamente más preparada ofrezca carnaza para quien gusta de cazar a cañonazos simples insectos.

    Quiero pensar que, embriagados del aire de libertad que representa haber sido sometidos a un yugo, en ocasiones, dictatorial, prepotente y soberbio de determinados sectores de determinados partidos políticos, no analizamos las consecuencias de algunos pequeños actos.

      Estoy segura que son esas algunas de las razones que han llevado a, lo que en mi entender son solo simples anécdotas, que, determinados medios de comunicación, se han encargado (llevados por intereses estrictamente particulares) de convertir en información de portada informativa.

     Porque anécdotas debería de ser la vestimenta de los Reyes Magos en la cabalgata organizada por el Ayuntamiento de Madrid, o el recibimiento por parte del alcalde de Valencia (alcalde del que estoy extremadamente orgullosa como ya he comentado en otros momentos en este rincón de reflexiones) de la cabalgata organizada por la Sociedad Coral El Micalet para rememorar un acto celebrado en la capital del Turia en 1937.


     Ambas situaciones me merecen enorme respeto, tanto los destinados a elegir y confeccionar la vestimenta de los Reyes Magos de la cabalgata de Madrid como el acto organizado por una agrupación cultural que ha sido, en demasía,  ultrajada política y socialmente en una ciudad necesitada de este tipo de colectivos.


    Sin embargo, ¿no hubiera sido mejor intentar no dar agua a sedientos de cólera, ira y violencia verbal indignados por su expulsión de los sillones de poder? Limpiar el polvo de algunas mentalidades no se consigue en seis meses y, quizás, es mejor dar tiempo al tiempo. Solo entonces esta incipiente brisa de libertad se convertirá en un imparable viento nuevo de libertad  ideológica, política y sobretodo social….. 

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