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jueves, 31 de enero de 2013

HOY DEBERIA SER UN GRAN DÍA

       
          La mejor noticia de hoy es comprobar que el periodismo sigue siendo necesario. Es imprescindible. Lástima que ni los propios periodistas asumamos que sólo desde el rigor se puede contribuir al avance de la sociedad. Y lástima que ni los propios periodistas luchemos por nuestra independencia.  Pero eso lo dejaremos para otra reflexión.
 
         Hoy  toca sonrojarse e incluso avergonzarse de pertenecer a un país donde el Jefe del Estado y el Jefe del Ejecutivo andan “pringados”. Ambos, que deberían servir a toda una sociedad, se han dedicado los últimos años a estafarla. Esa es la grave raíz de los casos Bárcenas y Noós.
        El problema no son los sobresueldos, la gravedad es que ese dinero no era declarado en un país donde las empresas se convierten en acólitos de ideologías simplemente bajo el único interés de obtener beneficio propio. No acepto el argumento de que esta práctica es tan vieja como necesaria.
            No es baladí que las grandes fortunas mundiales se hayan enriquecido más de un 20% desde el inicio de la crisis fechado en 2008. Es hiriente que Ferrari y Mercedes sigan copando las ventas de coches en el mundo mientras proliferan los “vales bici” en las ciudades, simplemente porque cada vez son más las personas para las que hasta el uso diario del transporte público se ha convertido en un gasto prescindible.

domingo, 30 de diciembre de 2012

ADIÓS 2012


Qué quieren que les diga, no está nada mal que de una p….. vez acabe este 2012.

            Hay épocas difíciles, hay momentos complicados, pero hay rachas que necesitan superarse aunque sólo sea desde la regeneración que supone únicamente un cambio de número en el calendario.

               No seré yo quien considere que el destino es irremediable o que el futuro nos viene dictado sin resquicios para su redirección; sin embargo, sí puedo aceptar después de constatar con hechos lo acaecido los últimos meses que mucha de nuestra felicidad nos viene dada (o nos viene robada) por elementos de lo que magistralmente Cruyff definió como “el entorno”.  Oso incluir aquí aspectos intrínsecos de la vida como la enfermedad, aunque muchas personas que tienen mermada su salud sonríen y transmiten una paz y fuerza que muchos quisiéramos disponer 365 días al año.  

         Pero sí, parece que este 2012 se aleja. Parece que, por una vez, el inexorable paso del tiempo va a ser un anhelo de esperanza, una ilusión turbia, aunque no soy yo quien pueda ofrecer dosis de optimismo cuando estos últimos doce meses se cierran con más indecentes decisiones políticas que vulneran los derechos constitucionales de humanidad en sanidad, educación, derecho al trabajo o a un hogar digno.

            Dignidad. Eso que tanto hemos llegado a echar en falta en este 2012. Dignidad para respetar y no atacar; dignidad para crear y no destruir; dignidad para educar y no censurar; dignidad para retratar  y no engañar;  dignidad para asumir responsabilidad  y no para trivializar; dignidad para condenar y no para condonar deudas y pendientes; dignidad para vivir y dejar vivir y no para enturbiar y castigar en grisáceo el mañana.

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