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martes, 15 de agosto de 2017

ANTONIO MACHADO ("Una de las dos Españas ha de helarte el corazón")

   Hay personajes cuyo nombre no debería ser utilizado jamás. Son personalidades ilustres que, no solo son parte de nuestra historia, sino que son un referente en parcelas tan determinantes para el desarrollo de una sociedad como es el magisterio, la educación…la literatura.

Antonio Machado, un hombre que, viejo, cansado y enfermo, tuvo que cruzar a pie varios kilómetros para huir de un país que vivía una cruenta contienda civil, no merece ver su nombre en causas del presente que puedan envilecer su figura en la historia de la literatura universal.

No seré yo quien juzgue el delicado momento político que vive Catalunya. Entre otras cosas porque para referirse a una coyuntura tan radicalizada desde sus calles y sus instituciones y, por supuesto, desde el resto del Estado, necesitaría sentir y vivir todo aquello que está generando la proliferación de un sentimiento que, aunque desde hace décadas está germinado en su política y cotidianeidad, es en los últimos años cuando está floreciendo de forma más locuaz.

Sin embargo, cuando son las actitudes las que prevalecen sobre los conceptos, habría que conocer todos los detalles intrínsecos para ponderar, calificar, opinar o valorar decisiones de las que, a más de trescientos kilómetros de distancia, sería imprudente juzgar sin sentirlas, concebirlas, percibirlas o vivirlas, eso que muchos se empecinan en hacer temerariamente desde tierras mucho más lejanas de Catalunya y desde púlpitos que, por suerte o desgracia, les otorga legitimidad para opinar e incluso para decidir sin tampoco sentirlas. 

No obstante, encontrar el nombre de Antonio Machado entre las tendencias de las redes sociales y las noticias de un martes de agosto festivo no revela buenas vibraciones.

Puesto que las informaciones son confusas, algunas malintencionadas y otras claramente manipuladas, prefiero no publicitar la razón que, al parecer, han provocado que el poeta referente de la Generación del 98 de la literatura española y maestro de los literatos y artistas del 27, sea hoy contenido de portada en los repasos informativos de la jornada.

domingo, 30 de diciembre de 2012

ADIÓS 2012


Qué quieren que les diga, no está nada mal que de una p….. vez acabe este 2012.

            Hay épocas difíciles, hay momentos complicados, pero hay rachas que necesitan superarse aunque sólo sea desde la regeneración que supone únicamente un cambio de número en el calendario.

               No seré yo quien considere que el destino es irremediable o que el futuro nos viene dictado sin resquicios para su redirección; sin embargo, sí puedo aceptar después de constatar con hechos lo acaecido los últimos meses que mucha de nuestra felicidad nos viene dada (o nos viene robada) por elementos de lo que magistralmente Cruyff definió como “el entorno”.  Oso incluir aquí aspectos intrínsecos de la vida como la enfermedad, aunque muchas personas que tienen mermada su salud sonríen y transmiten una paz y fuerza que muchos quisiéramos disponer 365 días al año.  

         Pero sí, parece que este 2012 se aleja. Parece que, por una vez, el inexorable paso del tiempo va a ser un anhelo de esperanza, una ilusión turbia, aunque no soy yo quien pueda ofrecer dosis de optimismo cuando estos últimos doce meses se cierran con más indecentes decisiones políticas que vulneran los derechos constitucionales de humanidad en sanidad, educación, derecho al trabajo o a un hogar digno.

            Dignidad. Eso que tanto hemos llegado a echar en falta en este 2012. Dignidad para respetar y no atacar; dignidad para crear y no destruir; dignidad para educar y no censurar; dignidad para retratar  y no engañar;  dignidad para asumir responsabilidad  y no para trivializar; dignidad para condenar y no para condonar deudas y pendientes; dignidad para vivir y dejar vivir y no para enturbiar y castigar en grisáceo el mañana.

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