Los próximos días
cumplirá su tercer aniversario la actual junta directiva de la Asociación de
Futbolistas Españoles, AFE. Durante este periodo tal vez no son muchos los
logros tangibles, pero sí son los beneficios conseguidos para quienes
depositaron su confianza en un grupo de exfutbolistas unidos por su pasión por
el deporte del balompié y su acentuado espíritu de solidaridad.
En una coyuntura
ausente de valores de honestidad, ayuda y lealtad analizar el trabajo de la
directiva que preside Luis M.Rubiales ofrece corrientes innegables de adhesión.
Sus principios de “Unión, Proximidad,
Transparencia, Compromiso y Firmeza” no son solo vocablos en su libro de ruta.
Aún recuerdo aquellos últimos meses de 2009
cuando la plataforma eleccionesafe.com surgía ilusionada en conseguir el reto
de dirigir el sindicado de los futbolistas. Aquellos soñadores creían en la
necesidad de construir un órgano representativo que acogiera las preocupaciones de todos los
futbolistas, pero en especial de los más modestos.
El recurso de la
aplicación de la Ley
Concursal por parte de las entidades futbolísticas era
incipiente, pero AFE ya acumulaba a centenares de asociados que sufrían el
desamparo tras comprobar cómo sus contratos laborales quedaban reducidos a un 50
ó 40% de su salario.




