Este
fin de semana ha finalizado la liga en la Primera división del fútbol femenino.
El campeón ha sido el FCBarcelona pero pocos, muy pocos, en nuestro “cap i
casal” saben que de los 16 equipos que componen la categoría dos son de nuestra
ciudad y pocos, muy pocos, incluso los más acérrimos aficionados de una y otra
entidad, se han acercado a lo largo de 30 jornadas un solo día siquiera a ver
cómo un grupo de jugadoras luchan por honrar el club que representan y por
engrandecer la pasión por el deporte del fútbol.
Qué
lejos vivimos de la sociedad de Vizcaya que fue capaz de estar representada por
casi 30.000 personas en las gradas del vetusto San Mames en la jornada de ayer
domingo para asistir al partido de cierre de temporada que iba a dilucidar el
titulo de campeón entre el Athletic Club y el FC Barcelona.
Aquí,
en nuestra Valencia, las futbolistas de nuestros equipos son casi quijotes que
han de sobrevivir en un mundo profesional compaginando su afición al fútbol con
estudios o trabajos complementarios. Es por ello que hoy quiero mostrar todo mi
respeto a las chicas del LevanteUD y del Valencia Féminas. Y aplaudir desde
este rincón su esfuerzo por una
temporada exitosa para ambas.