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miércoles, 9 de mayo de 2012

AT.MADRID GANA LA COPA, EL ATHLETIC CLUB GANA EUROPA

             No es el momento pero mañana será tarde, se agolparán elogios, se esbozarán análisis, se escribirán crónicas, se hilvanará críticascon opiniones, se recuperarán imágenes, todo lo que quedará en el libro de honor del recuerdo de una temporada histórica. Porque sí, histórica es la temporada de un equipo que comenzó el año con el objetivo de diseñar una transición que se ha resuelto con una ovación del espectro futbolístico continental.  No defino la autoría de la frase, no, no es mía pero la suscribo en su totalidad “el Atlético ha ganado la Europe League pero el Athletic ha ganado la Europa futbolística”.

            La ansiedad, el temor, la responsabilidad, sólo eso impidió una final más igualada. Sucedió lo que José Carrascosa ha sido rápido en describir:  “el Athletic le ha dado una trascendencia al partido que le ha llevado a olvidar que debían hacer el mismo trabajo realizado durante toda la temporada”.
          Y es que, a veces, los partidos se pierden en el túnel de vestuarios, la imagen de los equipos saliendo al terreno de juego no es baladí, y hoy los recuerdos han sido idénticos a las imágenes percibidas in sito en Paris en la final de la Champions del año 2000: R.Madrid – Valencia CF, los de Cúper acumulando elogios, la afición eufórica y el equipo atemorizado, unos rostros sin sonrisas, miradas cargadas de nerviosismo y resultado final R.Madrid 3 Valencia 0.
           Una docena de años después, final Europe League en Bucarest, todos los que vivimos aquel mayo en París hemos percibido las mismas sensaciones, eran las mimas imágenes. Un técnico con amplio palmarés me comentó un día que para ganar una final hay que estar dispuesto a “disfrutarla”, pues eso, sólo eso, tan poco y tanto le ha faltado a los jóvenes leones que tienen un futuro envidiable, una perspectiva deleitosa, un porvenir difícil de quebrar. Con una media de edad inferior a los 25 años no hay duda que lo mejor está por llegar, y sí, se puede.
          En poco más de 15 días hay una segunda oportunidad, errores cometidos se pueden solucionar, el resto llegará, seguro que llegará pero ahí tendrá que estar una afición entusiasta que no caiga derrotada en el primer envite, no voy a osar a parafrasear a Valdano cuando definió un duro varapalo como “derrota útil”, pero si voy a  envalentonar la desazón de la parroquia del Athletic porque para ganar hay que estar, y para aprender a ganar hay que saber perder. Esa lección el equipo de los leones no sólo la han padecido sino que la han resuelto con valoración “cum laude” , así que hoy a llorar pero el “duelo” no puede perpetuarse más de unas horas. El club, la ciudad, la afición y este equipo tienen otra oportunidad en 15 días y tendrán muchas más, a veces es fácil pronosticar algo que va a ser inevitable. La calidad, cualidad, técnica y el fútbol lo merecen. Hoy se ha cubierto una lección, aún con la desazón por la derrota hoy el Athletic Club ha ganado MUCHO. Zorionak Atlhetic! Y Eskerrik Asko!

jueves, 5 de abril de 2012

EL TEMOR AL FRACASO COMO ESCUDO

             Que la sensación de euforia permanente es hiriente es tan real como que el elogio debilita; sin embargo, curarse en salud o poner la tirita al enfermo antes de producirse la herida, al menos en deporte (como en otros ámbitos de la vida) provoca reacciones contrapuestas al mensaje diáfano y esclarecedor de los hechos y las sensaciones.
         La falta de ambición o la comodidad es sangrante en determinados colectivos generadores de pasiones y emociones. La positividad de la que carece la cotidianeidad requiere de estímulos optimistas, algunas entidades han aceptado el reto y han conseguido incluso catapultar a ciudades enteras en pro de una ilusión. Otros sin embargo, han preferido acomodarse en su espacio y defenderse “panza arriba” con aires proteccionistas desorbitados.
           Cuando la exigencia del cumplimiento de un objetivo es la única forma de liberación sonroja la actitud de protagonistas activos negando el fracaso por el reto no conseguido. Se les olvida que la negación del fracaso general la ausencia del concepto éxito. Sin alegría no hay tristeza, sin dolor no hay placer, sin estímulos….la vida no tiene alicientes.
        Es por ello que, en esta coyuntura, sean los equipos más elogiados aquellos que actúan extramotivados. Sin alicientes el equipo se anestesia y la afición perece adormilada.
         En estos extremos contrapuestos afrontan su presencia en competición europea Valencia CF y Athletic Club. El conformismo de unos acomodados en la cantinela de haber cumplido los “deberes” propuestos al inicio del curso deportivo se contrapone a quien acepta el reto desde una perspectiva próxima a la euforia.
           Ambos equipos afrontan un mismo encuentro, unos cuartos de final de la Liga Europea, no obstante, sorprende cuan alejados viven los ánimos de unos y otros.
           Sin duda, una vez más se reafirma que esta vida es para valientes, y éstos no son sólo los que dan un paso al frente sino aquellos que saben cuándo y cómo han de alejarse, decir adiós y marchar, antes que el fracaso envilezca para siempre una trayectoria.

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