Mostrando entradas con la etiqueta AlReves. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta AlReves. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de diciembre de 2014

PRESENTACIÓN DE "MANOS SUCIAS", UNA HISTORIA IRREAL QUE SE PARECE DEMASIADO A LA VERDAD


      El pasado viernes se presentó en la librería Cosecha Roja de Valencia el libro MANOS SUCIAS del escritor y periodista Carlos Quilez editado por Alrevés. Una novela que, como indica su autor, “se parece demasiado a la verdad” y que, entre otras alertas, emite con claridad el mensaje de la necesidad de transformación y regeneración de la sociedad actual, si no queremos que esa eclosión final del argumento del libro con la evidencia de la relación directa entre corrupción política y crimen organizado supere en la realidad la ficción de la novela de Quilez.

     Porque la trama policial en la que se desenvuelve Manos Sucias establece demasiadas similitudes con la coyuntura que se vive en España, muestra cómo los corruptos van por delante de la sociedad, cómo, en ocasiones, el mal se impone al bien y cómo los delincuentes con potencial económico y político compran casi todas las voluntades.

      Como indica el autor, “el daño de la delincuencia de moqueta al Estado es enorme” entre otras cosas, porque el problema “no es que la corrupción afecte y llegue a la mafia, lo duro es que esa relación, en nuestra coyuntura actual, llega al pueblo y a todos los ámbitos de la sociedad”.

      En este sentido, Manos Sucias, con su turbador final, te conduce a una reflexión, “cuánto habrá detrás de las grandes noticias y de cuánto no nos enteramos ni enteraremos”.

lunes, 28 de julio de 2014

VA PER TU JOSEP


    “Escriu tot. Fes-ho. Sense por. Després ja reescriuràs. Vomita tot el que tinguis al pit i necessites dir. Un cop fet, ja ho convertiràs en text literari. A base de correccions. Escriure és això Yolanda: sentir i pensar. Després treballar reescribint…La profunditat de la literatura la dona la profunditat dels sentiments”.

   Nada hacía presagiar que esas serían las últimas palabras que intercambiaría con Josep Forment, editor, escritor, traductor, erudito, un hombre de extrema bondad, sensibilidad, humor y amor. Un hombre que fue mentor para muchos por su capacidad intelectual y referente para otros por disponer de una mentalidad tan grande como sensible corazón. Enorme corazón. Extraordinaria generosidad.

   Josep era (qué difícil resulta utilizar el pasado) una persona que enriquece a quien se acerca a él, te hacía sentir que eres especial y de repente te das cuenta que es su luz la que te hacía brillar, su optimismo el que te invadía y su fuerza la que te guiaba.

   Por todo ello, ha sido un duro golpe del destino recibir de forma inesperada conocimiento de su repentina muerte. Y ahora, todavía con lágrimas y sin recapacitar sobre lo sucedido, estoy aquí “vomitando lo que tengo en el pecho y necesito decir”.  Porque hoy necesito decir…

   Josep, necessite dir que sent com un péssic a l’ànima que ens va faltar temps, que quedaren tantes coses per treballar junts, tants escrits que em comentares, tantes correccions que m’havies de fer.  Ara que treballava cada dia “vomitant”, els meus escrits queden orfes, ja sempre, vagen on vagen, quedaran orfes, perquè tu fores el seu impulsor, molts d’ells nasqueren perquè sabíem que tu els llegiries per a fer-los un poc grans, que tu em guiares en el “reescriure” i ara, per sempre, quedaran sense el teu parer, tindran receptors però no tindran el pare que t’oferires ser.

Seguidores