domingo, 9 de septiembre de 2018

Y marchó, se fue...otro verano más, otro especial verano

Pues sí, aquí está, se acabó, el calor, los largos atardeceres, los paseos (este año pocos), sí cuñaoooo "el final...del verano....llegó...".

Se cierra otro capítulo del verano del 2018, otro verano, esa época del año que siempre parece igual, pero que siempre es diferente.

Las lluvias de las últimas horas nos recuerdan que, sin quererlo y sin poder evitarlo, pasó el momento de tumbarse al sol, evadirse de la rutina, perderse entre "la remor del mar i el vent", compartir momentos de piscina, la terraza abarrotada, las camas en todos los rincones libres del apartamento, la convivencia familiar, las cajas de helados...diarias...devoradas, ¡qué curiosidad! por los más mayores y los más pequeños principalmente.

Sí, c'est fine, pero un año más, a pesar de que esta época estival de 2018 han sido pocos los ratos robados a las obligaciones profesionales, siempre, aunque escasos, han valido la pena. Porque es precisamente el desempeño del nuevo puesto laboral el que ha permitido querer disfrutar más intensamente de esos instantes que disponemos la suerte de compartir con los mismos de siempre, los únicos que importan...ellos #TheFamily ..en un concierto, un paseo en barca, un baño de sol, un salto en la piscina, una escapada...

Comenzó el verano con un sueño fallero que lejos de truncar la sonrisa de su protagonista, alivió a nuestro pequeño trastito y a toda la familia, porque a veces, las cosas suceden porque es inevitable que llegue algo mejor.... y llegó algo mejor.

Volvieron las risas y la TRANQUILIDAD, se disiparon los nervios y llegó la quietud, casi al mismo tiempo que el barullo incansable que originan nuestras cuatro perlas, sus altos decibelios en la voz, sus constantes riñas, sus inefables reconciliaciones, sus celos...sus sonrisas, esas inevitables pelis (siempre tras una discusión por quién elige cartelera), la definición de las reglas del juego (siempre queriendo imponerlas la más pequeña, la menos dócil), los enfados (algunos sin razón más allá del cansancio)...la inocencia.


Bendita inocencia con la que nos trasladan su capacidad de asombro permanente, curiosidad infinita, candidez.....


Todo eso que nos hace vivir la magia de la niñez a través de sus ojos, relativizar inquietudes y anhelos, muchos de ellos inherentes a eso de "crecer", pero que se desvanecen ante lo único realmente importante, un abrazo, una sonrisa, un baile improvisado junto a la piscina, una carta por motivo de un cumpleaños, una reunión familiar....


Graham Greene escribió "Siempre hay un momento en la infancia cuando la puerta se abre y deja entrar al futuro", lo que no dijo el escritor y guionista británico es lo que retrató el caricaturista estadounidense, Dr. Seus "Los adultos son simplemente niños obsoletos".

Por lo tanto, nuestro papel es que su futuro no les haga olvidar estos ratos de infancia compartidos. Que su recuerdo sea tan grato como nuestro presente adulto donde sigue vigente aquella infancia personal. Esa es nuestra única tarea y esta pasa por trasladarles y vivir desde nuestro interior el privilegio que tenemos (tienen) de convivir dos meses al año 4 niños de los 70 y 80, por tanto, ahora adultos, con sus respectivos hijos y/o sobrin@s y sus padres, con la excusa de la llegada del verano Saborear la suerte de poder seguir reuniéndonos tres generaciones (muchos días 4 generaciones con el abuelo nonagenario también en la terraza convertida en centro de reunión familiar) en días como el de hoy, cuando lloran las nubes y ellos esconden disimuladamente una nostalgia que conjugan con la emoción de la vuelta al cole los más pequeños y el temor de la necesidad de la vuelta a la rutina los menos niños.


Sí, llegó el final del verano pero seguimos caminando, porque que la travesía sea más o menos placentera depende de la fuerza de nuestra capacidad para remar y el poder de combatir tempestades hasta que...vuelva de nuevo la calma estival

lunes, 2 de abril de 2018

ADIÓS A UN MARZO 2018 INOLVIDABLE


Llegó el final. C'est fini. Acabó marzo de 2018, ese que trajo una primavera ventosa, con temperaturas oscilantes que han embravecido el mediterráneo unos días con una fuerza inusitada, de la misma forma que en otros nos ha bañado con amaneceres de esa intensa tonalidad azulada que solo logran diseñar los rayos de sol sobre el mar.

Vuela el tercer mes del año, un mes más de un año más….ese al que no volveremos, aunque siempre recordaré como singular, especial, porque en marzo de 2018, las emociones han oscilado casi tanto como el cambiante tiempo primaveral que lo ha acompañado.

Ha sido un viaje repleto de vaivenes emocionales, con arañazos en heridas no cicatrizadas, con momentos de dicha en el alma, con pellizcos en el corazón, con lágrimas incontrolables y con sonrisas impregnadas de esa felicidad que lleva la simpleza de una vida que, como decía Confucio, solo nosotros insistimos en hacer complicada.

Quizás, por eso, ahora que llega el momento de continuar el camino y decirle adiós, cuesta desprenderse de algunas sensaciones y de muchos instantes, al mismo tiempo que deseas olvidar coyunturas cargadas de temores, destruir intimidaciones y extinguir desasosiegos.

Escribió Joaquín Sabina que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver, por eso marzo de 2018 no volverá, ni podemos ser esclavos de lo sentido y vivido.

Algún día hemos volado hasta el paraíso, otros hemos caminado bordeando precipicios. Sin embargo, volar y caminar siempre vale la pena cuando te acompaña el soporte de muchos pequeños gestos de pocas grandes personas, intensos abrazos de enormes quereres, contagiosas sonrisas bañadas de inocencia, miradas próximas, palabras esgrimidas en la distancia, destellos de luz.

No existen naufragios cuando iluminan tus huellas una familia maravillosa y un puñado de amigos que te regalan el sabor del amor.

Más allá de las palabras quedan las luces que tapan sombras y retiran piedras en el camino.

Así es imposible perecer de frío o dividir lo que te dicta el sentir.

Por eso, todo, absolutamente todo, ha valido la pena por llegar a recibir el mes de abril desde una nueva vereda que nace vacía, pero llena, porque ni vivir es solo respirar ni existe punto final cuando quedan puntos suspensivos por vivir.

Quizás te equivoques en tus dudas, vuelvan días de avidez o de placidez y entonces cueste recordar el cúmulo de emociones experimentadas, aunque el destino no entiende de olvidos y, donde sea que esté, nunca quedarán en el ayer escondidas ni las Fallas ni la Semana Santa de 2018, ni  las oportunidades laborales, ni las zozobras inquietas, ni las aflicciones…ni los momentos de felicidad... porque no, jamás, nunca se borran las caricias al alma.

GRACIAS (SABÉIS QUIÉNES SOIS) POR UN MES CARGADO DE IMBORRABLES EMOCIONES

viernes, 2 de febrero de 2018

CONOCE A ANTONIO CALPE, LEYENDA DEL LEVANTE UD (reportaje del Departamento de Comunicación del Levante UD)


El Levante UD me ha dado cosas buenas, no tan buenas, algunas muy buenas, ciertos disgustos, pero también momentos excelsos, instantes memorables, vivencias imborrables, amigos excelentes, recuerdos enormes y la oportunidad de conocer, estimar, idolatrar, respetar y querer a gente como Antonio Calpe. No importa donde nos lleve la memoria o la vida, hay personajes que entran en el corazón y permanecen for ever. 

Pido perdón porque, cuando uno asume un reto profesional que requiere de la objetividad que marca la deontologia periodística, no es ético abrir el corazón y mostrar las emociones, pero, respetando a todas las entidades deportivas, clubs de fútbol y personajes de nuestra tierra, es imposible negar que el Levante UD va unido a mi infancia, mi familia, mi barrio, mi pueblo, mis recuerdos y....mi profesión. Y en todos esos capítulos de mi libro de vivencias existe un personaje que, confieso, me cautivó desde que, totalmente ignorante de la grandeza del personaje, percibía la sonrisa de mi padre al tener tan próximo a uno de sus ídolos, cuando Antonio llegaba a su asiento en tribuna baja del Nou Estadi junto a su amigo y expresidente granota Juanjo Murria para presenciar un partido de nuestro equipo.

Ese personaje que mi padre tuvo de ídolo, la vida quiso que yo conociera más intensamente en el desempeño de mi profesión y que estableciera con él y todo lo que representa la Familia Calpe, Antonio y Ernesto especialmente, unos vínculos emocionales que, en este excelente trabajo del departamento de comunicación del LevanteUD en el que he tenido el orgullo de participar (cosa que agradezco de forma efusiva a Emilio Nadal y Alberto Gil principalmente como responsables) he querido transmitir. Porque la historia del Levante UD seguro no sería la misma sin la pertenencia a esta entidad del apellido Calpe. El Levante UD no sería este Levante UD sin Antonio Calpe. 

Transmitir su leyenda es el objetivo de este trabajo del departamento de comunicación del Levante UD y el reto que como levantinistas tenemos todos los que conocemos su historia y que tenemos el deber de transmitir a los más jóvenes aficionados porque el que respeta su historia engrandece su futuro.
GRACIAS y ojalá puedan conocer con este documento la historia de un futbolista, un personaje, un "grauero" que es historia del fútbol nacional: DON ANTONIO CALPE HERNÁNDEZ



domingo, 31 de diciembre de 2017

BALANCEANDO UN 31 DE DICIEMBRE

No lo hagas. Ya no hay remedio ni posibilidad de cambio a todo lo acontecido en 2017. No saques del cajón lo que no merece guardarse en el olvido, no recrees aquel instante de felicidad desde la añoranza, no llores por lo perdido, no abras las heridas, has escalado una muy alta montaña, has podado los brotes dañinos, has sembrado nuevas semillas donde solo se divisaba un erial…

Sin embargo, aquí estamos otro 31 de diciembre empeñados en hacer balance de los últimos 365 días vividos, cuando intentar remediar el pasado es un ejercicio estéril que solo llena de desasosiego el alma.

Si paseas por el desván del ayer irremediablemente hallarás lágrimas. Algunas serán de alegría surgidas tras haber alcanzado aquel anhelo, experimentado ese momento de dicha, vivido aquel instante de placer, logrado un abrazo espontáneo, robado un beso sincero, descubierto un gesto tembloroso…; aunque habrá otras emociones que llevarán implícitas sollozos, pellizcarán el corazón por la ausencia añorada,  ese objetivo no conquistado, aquella muralla no derrumbada, el vacío no ocupado, el hábito quebrado...


No, nunca es bueno mirar atrás con nostalgia, porque la evocación ubica los temores por delante de las pasiones. No importa que el recuerdo ordene en positivo lo acontecido en un año de vida, la memoria está por igual tan impregnada de alegría como envilecida de aflicción. Los sentimientos nunca se perciben en la nostalgia como sucedieron en la realidad. En la travesía de doce meses hay que superar varias tormentas y algunos anticiclones para continuar navegando, conscientes que nunca dejamos de crecer de la misma forma que cada día aprendemos que algo va llevándose cada ola para morir en la orilla.

Sin embargo, afrontar el mañana supone que habrá que cargar de ilusión las alforjas dejando al margen la zozobra que origina la emoción del pasado para avivar el fuego que nos permita crear nuevas pasiones, no bajar los brazos ante la incertidumbre de un futuro por erigir y no rendirnos por la dificultad y los argumentos que nos invitan a naufragar.

lunes, 25 de diciembre de 2017

COMO EVITAR LA INDIGESTIÓN DE LA DULCE ÉPOCA DEL AÑO

Aquí está. Ya llegó. La época que uno de esos martilleantes anuncios publicitarios navideños define como la más dulce del año. Desde luego, acertado es el eslogan. Nadie puede negar que vivimos los días más empalagosos de los doce meses del año. Tal vez por eso, a los que somos poco golosos, el atracón de azúcar que envuelve el ambiente nos provoca una indigestión difícil de soportar.

Así son las fiestas navideñas. Jornadas en las que te empachas de digerir mensajes repletos de palabras melindrosas, rimas superfluas y exultantes deseos de remitentes que no identificas en tu agenda. 

Sin rubor, el teléfono se llena de gifs, videos e imágenes que intentan por igual extraerte una sonrisa como emocionarte. Y todo ello dirigido a ti, pero no en exclusiva, de eso nada, tú recibirás el mismo mensaje que el resto de decenas que, él o la, emisora del mismo, te envía a ti y a las decenas de números de contactos que tiene en el listado de su móvil.

Personas de  las que, con un poco de suerte, volverás a saber de ellas exactamente dentro de 365 días. Pero, ¡qué más da!, ellas lo hacen sin sonrojo, convencidas que vas a reaccionar alegremente con sus melindrosas imágenes, esos paisajes llenos de candor y los versos poéticos tan ausentes de sinceridad como de naturalidad.

Sin embargo, resistirte a unirse a este grupo de gente te convertirá en la intransigente, la  del rictus cariacontecido, la aguafiestas. Simplemente por no querer participar de la hipocresía que invade el entorno, o solo porque eres incapaz de disimular el dolor por las ausencias de los que ya no están, de los que están lejos, o de aquellos que jamás estarán porque quizás, nunca han existido ni existirán.

El mercantilismo de nuestra sociedad lleva semanas empeñado en inundar de nostalgia y añoranza el ambiente, pero, si caes en la tentación de sentir alguna de estas emociones, has de pagar el peaje de ser señalada como pesimista, ceñuda o cascarrabias. Estás obligada a disfrazar de sonrisa tu rostro. Parece prohibido que nos duela invocar aquellos días de infancia donde creíamos en los Reyes Magos y en aquel mundo donde no había problemas ni preocupaciones, donde todo eran planes, donde el pasado no tenía ruidos y el futuro era un camino por crear.

lunes, 11 de diciembre de 2017

11 DE DESEMBRE DE 2017 TENIM RÀDIO PÚBLICA VALENCIANA

    No, no ha sigut hui un dia més, no és un dia més. El vent bufava sorollós a l’altra banda dels vidres, però dins hi havia  la calfor de l’emoció, els nervis, els somriures, alguna llàgrima…un pessic de nostàlgia, però un cabàs d’il.lusió.

Un silenci etern i un so que el trenca amb una veu jove, fresca, afectuosa, commovedora, encisadora que acompanya el naixement d’una nova vida. No és un contingut mediàtic qualsevol, no és un programa de ràdio…és EL PROGRAMA, és EL DIA, és LA RÀDIO, és LA VIDA.

Podíamos mirar atrás y encontraríamos seguro muchas heridas y quebrantos, sí, todavía hay rabia, hay dolor, hay memoria;  pero vivir significa superar el lamento de la pérdida para acoger con gozo el ánimo, la satisfacción, el esfuerzo, la confianza, la alegría y la ilusión.

Perquè es barregen tants sentiments en valencià, hui el cap pensa en valencià i el cor sent en valencià per això m’agradaria transmetre en totes les llengües les emocions, però hui la llavor té l’arrel valenciana del meu veïnat, la meua llar.

I així sacseja l’ànima mentre et fan tremolar d’emoció els gestos, un missatge inesperat, un dibuixet d’emissor sorprenent en el washap, tan sols una paraula de ta mare “bravo”.  I el cap pensa, intenta analitzar, però el cor batega amb més força i decideixes no raonar, només sentir.

Sentir que des d’un xicotet racó eres una privilegiada, un menut granet en un mar d’aigües netes que estan acollint  un nou vaixell que inicia una travessia que ha de durar mooooolts anys, perquè, que caram!,  ho mereixem com a poble.

I d’ací a uns mesos, alguns anys quan continue la seua travessia amb altres passatgers, no importaran els noms, tal volta no els en recordarem, ni el programa, ni l’hora, però no passarà res, sí que quedarà registrat el dia, el moment, el so que trencà un silenci i obri una finestra a un nou somni, el somni de vore nàixer la ràdio dels valencians, la ràdio d’À Punt Mèdia, la nova emissora autonòmica pública valenciana… PER MOLTS ANYS!!! Hui comença una nova aventura, un nou viatge apassionant que emprenem tota una societat.

Viatgem junts i somniem....i tal volta ens enamore esta nova i merescuda travessia 

lunes, 2 de octubre de 2017

NO A LA MASA, SÍ A LA PALABRA

    A veces, como bien dejaba entrever mi amigo Felip Bens, yo también “vivo alejada del blanco y el negro. En un excelente artículo publicado en Valencia Plaza, el escritor y periodista del Marítim expresaba el “peligro” que engendra estos días, incluso en tu entorno más próximo, opinar, hablar, comentar. A acción reacción y a la palabra, el insulto y la vejación por ser “blanco o negro”.

Hoy, el 2 de octubre de 2017 confieso que escribo con miedo pero con el corazón pellizcado y las emociones demasiado alteradas. No entiendo el sí o no como única respuesta, la palabra conlleva más poder que la simplicidad con que la envilecen quienes carecen de la valentía para usarla adecuadamente. Es más fácil el grito, el vocerío, la acción…o la desidia.

Muchos y muchas llevamos semanas opinando simplemente en el entorno más cercano, parece que solo en casa o en la soledad del uno mismo podemos difundir los pensamientos u opinión que el “asunto catalán”, como eufemísticamente se mal adjetivó una situación que va más allá de Cataluña, nos origina.

Sí, subliminalmente el “affaire” del referéndum catalán ha mermado la LIBERTAD en TODA España, Estado o territorio donde hemos nacido y donde convivimos diariamente. No importa la ciudad o el barrio, lo que era un asunto político que requería del diálogo para consensuar soluciones se ha convertido en un conflicto y en un revés para la libertad de expresión de cualquier ciudadano de España.                                                                 

Puede que al publicar estas palabras se genere esa corriente de insultos que ha engendrado la política, sí, la política, porque solo su ausencia es la culpable de la acción y de haber llegado hasta este 2 de octubre con un semblante triste en nuestro rostro y un sentimiento encolerizado en nuestro interior.

Por eso, lo mejor era callar, “no te impliques”; “ni se te ocurra publicar”; “no hables”, han sido los consejos de los más próximos, pero tras observar ayer estas imágenes en nuestra ciudad, en Valencia, pido perdón a los que me han intentado frenar por no hacerles caso pero me resulta imposible el silencio. Me niego a autocensurarme en mi libertad de expresión por miedo. Yo amo esta ciudad, me encanta su luz, su olor a mar, su vida, su paz y hasta su gente, es ma casa, la meua terra…pero hay rincones del mundo donde siempre he sido feliz, lugares que adoro, Barcelona y Bilbao son algunos de esos lugares por eso, sí, el deporte es rivalidad, es fanatismo, es pasión, pero jamás debe ser parapeto ni excusa de nada.

Ayer Mestalla acogía un encuentro de fútbol entre el Valencia CF y el Athletic Club por eso, los que amamos el deporte, todavía nos sentimos más afectados emocionalmente por estas imágenes difundidas por el periódico EL CORREO. 


ESTO que ocurrió ayer,  ESTO es lo que genera la desidia POLÍTICA, el "Divide y Vencerás" provoca reacciones irracionales descontextualizadas.

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